El cierre contable paso a paso

El cierre contable paso a paso

Las empresas están obligadas a realizar el cierre de su contabilidad cada doce meses. Lo más habitual es que el periodo contable coincida con el año natural, por lo que en este momento todas las empresas que cierren a 31 de diciembre se encuentran inmersas en este proceso. Es un momento importante ya que el cierre contable determina el resultado obtenido por la empresa, así como la situación patrimonial y financiera de un ejercicio.

A continuación, te indicamos las 10 comprobaciones que tienes que realizar para garantizar la revisión de todas las cuentas y criterios contables a tener en consideración:

  1. Revisa las cuentas deudoras y acreedoras. Asegúrate de que todas las facturas acreedoras y deudoras, así como los cobros y pagos que se deriven de ellas, estén contabilizados, en especial las cuentas de clientes y proveedores. Revisa también las cuentas de sueldos y salarios; y las relativas al registro del IVA, para que te coincidan con las declaraciones presentadas por este impuesto. Comprueba que no tengas diferencias temporales o permanentes para ajustar el resultado contable con la base del imponible del impuesto de sociedades.
  2. Concilia las cuentas de caja y bancos. Realiza el arqueo y cuadre de las cuentas que representan tu dinero en efectivo. Para el caso de las cuentas de bancos, tenemos la ayuda del extracto bancario. Tenemos que realizar la conciliación bancaria entre el extracto bancario y el mayor de la cuenta de bancos.
  3. Inventario de existencias. Las empresas están obligadas a realizar un inventario físico de las existencias que tienen en almacén o tienda. Este inventario se tiene que realizar en una fecha próxima a la fecha de cierre contable. Realiza el asiento correspondiente de variación de existencias en función de si, tras el inventario, ha aflorado alguna pérdida irreversible; y el asiento de deterioro de existencias para las pérdidas reversibles.
  4. Amortización del inmovilizado. Los activos inmovilizados materiales e intangibles (a excepción de los terrenos y fondo de comercio) se tienen que ir amortizando basándose en la vida útil o en base al uso (según el sistema elegido). Revisa que los asientos correspondientes a la amortización se han realizado por el importe correcto y que los activos reflejan a final de ejercicio el valor contable descontando la amortización que les corresponde.
  5. Reclasificación de las deudas del largo al corto plazo. Revisa el saldo de las deudas con vencimiento a corto y a largo plazo, para que el balance de situación refleje correctamente los saldos pendientes de pago en función del vencimiento desde la fecha de cierre.
  6. Provisiones por insolvencia. Revisa las cuentas de clientes y dota una pérdida por deterioro en el caso de que tengas motivos para desconfiar de la solvencia de algún cliente en concreto. O dota una pérdida por deterioro general, por un porcentaje de las ventas pendientes de cobro, en el caso de que en el sector algún porcentaje de los clientes acabe siendo insolvente. Para este caso es muy interesante tener estadísticas de insolvencias de años anteriores.
  7. Provisiones para riesgos y gastos. Analiza partidas o situaciones que consideres de riesgo y que puedan generar un gasto en el futuro. Por ejemplo, un trabajador que demanda a la empresa por no estar conforme con su indemnización por despido. Y dota una provisión por posibles gastos que se puedan dar en la empresa.
  8. Ajustes por periodificación. Analiza las partidas correspondientes a gastos anticipados (pagos realizados en 2019 que correspondan a servicios que vas a disfrutar en 2020), e ingresos anticipados (cobros que hayas tenido en 2019 que representen la obligación de prestar un servicio en 2020). Revisa la correcta imputación de ingreso y gasto al ejercicio que le corresponda.
  9. Valor razonable de los activos financieros. Para los activos financieros que cotizan en bolsa, y para las divisas en moneda extranjera, podemos revisar el valor de cotización a fecha de cierre e imputarnos la correspondiente variación patrimonial en función del mayor o menor valor del activo a esa fecha.
  10. Deterioro de valor de los activos inmovilizados, test de impairment. Valora si existen indicios de pérdida de valor de algún inmovilizado o, en su caso, si no fuera posible realizar un test individualizado, realizarlo a nivel de Unidad Generadora de Efectivo (UGE). Si detectas algún deterioro de un activo deberás dotar la correspondiente pérdida por deterioro.

Esperamos que te hayan sido útiles estos consejos.

Pronto ofreceremos un curso de Contabilidad en La Salle Open University que te recomendamos, si estás interesado en mejorar tus conocimientos sobre el proceso contable.

Por favor, introduce tu correo electrónico
para que podamos enviarte la información.
Muchas gracias.

    close-link